En A.A. el sistema permite tratar con la disidencia

Dentro de A.A., la disidencia ha sido y es bastante común—particularmente en este país cuando A.A. era joven; y en otros países donde A.A. todavía está aprendiendo por experiencia. A nuestro cofundador, Bill W., le gustaba contar historias de los desacuerdos, las riñas triviales, las controversias y disensiones que a menudo surgieron durante los primeros años.

Muchos alcohólicos sobrios tienen dificultad en tratar con la disidencia—tanto individual como colectivamente. Como individuos no hemos llegado a la madurez emocional, nuestras emociones están, por así decirlo, a flor de piel, expuestas y sensibles. Nos enfadamos rápidamente. Somos propensos al resentimiento. Pero nuestro Libro Grande nos advierte que la ira y los resentimientos nos pueden destruir. A menudo manifestamos nuestra disidencia poniendo mala cara o aislándonos de nuestros compañeros, o “nos desquitamos” haciendo algo imprudente.

Por ejemplo, si no se nos aumenta el sueldo, como creemos merecer, abandonamos el empleo, privándonos así de todoingreso. O nuestro grupo de A.A. parece no tener en cuenta nuestro sabio consejo: “Fíjense en lo que digo, si cambian la hora de reunión, de las 8:30 a las 7:30, nadie asistirá…” Y nos vamos enojados a probar otros grupos, llevando con nosotros nuestro mal humor. Entre tanto, el nuevo horario de reuniones resulta un éxito total. “Con un grado suficiente de ira, se pierden tanto la unidad como el propósito”, escribió Bill W. en una carta en 1966. “Con un grado mayor de indignación ‘virtuosa’, el grupo puede desintegrarse; en realidad, puede morir. Por ello, evitamos la controversia.” ( Como lo ve Bill, pág. 98)

En A.A. llega a su mayoría de edad, Bill escribió: “la nuestra es la historia de cómo… bajo las amenazas de la desunión y el colapso, se han forjado una unidad y una comunidad universales. En el curso de esta experiencia, ha evolucionado una serie de principios tradicionales por los cuales vivimos y trabajamos unidos… las Doce Tradiciones.”

Y más tarde, los Doce Conceptos. ¿Cómo, entonces, debemos tratar con la disidencia en A.A.? Por la gracia de Dios, nos han sido otorgados tres instrumentos que nos crean la posibilidad de expresar dicha disidencia y efectuar los cambios sin tomar acciones precipitadas. Estos son las Tradiciones, los Conceptos y la estructura de servicio. Consideremos las diferentes formas en que podemos utilizar estos instrumentos.

El principio directivo debe ser la Primera Tradición: Nuestro bienestar común debe tener preferencia; la recuperación personal depende de la unidad de A.A. En el Doce y Doce, Bill lo dice elocuentemente: “La unidad de Alcohólicos Anónimos es la cualidad más preciada tiene nuestra Sociedad. Nuestras vidas, y las vidas de todos los que vendrán, dependen directamente de ella. O nos mantenemos unidos, o A.A. muere. Sin la unidad, cesaría de latir el corazón de A.A; nuestras arterias mundiales dejarían de llevar la gracia vivificadora de Dios; se desperdiciaría la dádiva que El nos concedió. Los alcohólicos, obligados a volver a sus cavernas, nos lo echarían en cara, diciéndonos ‘¡Qué cosa tan magnífica hubiera podido ser A.A.!’” A continuación Bill dice: “El miembro de A.A. tiene que amoldarse a los principios de recuperación. En realidad su vida depende de la obediencia a principios espirituales.” Al irse recuperando en un grupo, “le resulta evidente que si no sobrevive el grupo, tampoco sobrevivirá el individuo.” Y finalmente: “En el yunque de la experiencia, se martilló la estructura de nuestra Sociedad.”

El disidente, entonces, debe utilizar el instrumento de la estructura de servicio para efectuar el cambio que desee. El sistema se constituyó de forma que esto fuera siempre factible, ya que en A.A. los grupos tienen “la responsabilidad final y la autoridad fundamental” (Primer Concepto). Los grupos de cada área eligen sendos delegados para representarlos en la Conferencia de Servicios Generales; y por medio de sus RSG, los grupos manifiestan su “conciencia de grupo” en las asambleas de área, y, si la asamblea está de acuerdo, el delegado lleva la inquietud a la Conferencia misma. La Conferencia, a su vez, representa la conciencia de grupo de A.A. en su totalidad. Sus recomendaciones, logradas por unanimidad sustancial, son obligatorias para los custodios (quienes también forman parte de la Conferencia) y, por medio de ellos, lo son para la Oficina de Servicios Generales. Este sistema, que se describe con todo detalle en Los Doce Conceptos para el Servicio Mundial, asegura que la única autoridad en A.A.“un Dios amoroso tal como se exprese en la conciencia de nuestro grupo”; es decir a través de los grupos. Además, si al disidente le parece que no le han escuchado imparcialmente, que sus opiniones han sido tergiversadas, o que se ha tomado una decisión errónea, tiene un “Derecho de Apelación tradicional… asegurando así que la opinión de la mayoría y la opinión de la minoría será oída y que las peticiones de rectificación de los agravios personales serán consideradas cuidadosamente.” Según las palabras de Bill: “Reconocemos que las minorías pueden tener frecuentemente la razón, que aun cuando se encuentren total o parcialmente erradas, cumplen, sin embargo, un importante servicio cuando, haciendo uso de su ‘derecho de apelación’, obligan que se lleve a cabo una discusión exhaustiva sobre temas importantes.

Una minoría bien atendida es, por lo tanto, nuestra principal protección contra una mayoría mal informada, precipitada o airada.” (Concepto V). Este recurso sugerido para el disidente no es sólo una cuestión teórica; surte efecto.

No sólo se tolera el desacuerdo en A.A., sino también se fomenta. La forma en que se expresa y en la que se responde a este desacuerdo se convierte, a fin de cuentas, en cuestión espiritual. “Nuestro bienestar común debe tener preferencia,” dice la Primera Tradición — aunque signifique entregar nuestra voluntad personal a la autoridad de “un Dios amoroso tal como se exprese en la conciencia de nuestro grupo.”

* Publicado por primera vez en abril/mayo de 1987.

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2 comentarios en “En A.A. el sistema permite tratar con la disidencia

  1. Hola compañeros, los saludo afectuosamente y les comparto que yo nacì ahi en el Grupo Jòvenes cuando estaba en Baja California 354 y despues de varios meses nos cambiamos a Protasio Tagle, despues de 4 años de militar y tener oportunidad de participar en la mesa de servicio asi como en algunos otros servicios dentro del grupo, tuve la necesidad de regresar a mi tierra natal Tamaulipas, donde abri el primer grupo de AA en mi comunidad, Valle Hermoso, Tamaulipas y hasta la fecha y solo por hoy por aca andamos compartiendo y tratando de practicar los principios de alcoholicos anònimos. No se quioenes esten por alla todavia, pero yo soy del tiempo de mEsthela, Porfirio, Hector C. Guillermo L. Ismael, Ernesto R. es mi padrino , en fin saludos a todos y gracias y todo mi cariño para JAIME M. que en paz descanse y fue quien por la gracia de Dios abrio el primer grupo Jòvenes y gracias a eso yo estoy viva . felices 24 horas

    • oye ricio soy norberto de tu grupo saludos!!!!.
      no me podrias hacer un favor y avisarle a miguel y a jose luis ke ia iege a wiskonsin gracias adios ke no se preokupen.
      y si mepuedes konseguir sus numeros te lo agradeseria bastante gracias y felizes 24s.

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