Comentarios al 6to. Paso

Gracias al Compañero Daniel G. de Jovenes Protasio, por la participación en el el Blog. Ya que su comentario es muy extenso decidimos ponerlo en este post: (Muy bueno, por cierto, leanlo.)

= Hola a todos, escribo para compartir estos textos que tienen relación con el 6° paso:

SEXTO PASO.

ESTUVIMOS ENTERAMENTE DISPUESTOS A DEJAR QUE DIOS ELIMINASE
NUESTROS DEFECTOS DE CARÁCTER.

En los pasos cuatro y cinco identificamos y admitimos nuestros patrones de pensamiento, sentimiento y conducta. Vimos las maneras en que estos patrones han afectado nuestras vidas y las de una buena parte de las gentes que nos rodean.
El sexto paso es más que tomar una acción difícil o desafiar una creencia atesorada. El mensaje del sexto paso fue claro.

“DISPONTE A CAMBIAR-ENTERAMENTE DISPUESTOS”

En un principio el concepto “enteramente dispuestos” parecía imposible de llevarse a cabo, muchos de nosotros creíamos que significaba que teníamos que dar este paso sin miedo, una vez más pusimos la carroza antes que el caballo, equivocadamente asumimos que podíamos liberar nuestros defectos de carácter en la medida en que estuviésemos dispuestos a que nos liberasen de ellos. Se nos recordó que “enteramente dispuestos” significa completamente preparados. El haber terminado el quinto paso representa gran parte de esa preparación. Examinamos más de cerca esta frase y nos dimos cuenta que podemos palparla en nuestro diario vivir. Por ejemplo, si estamos en un restaurante y el mesero no nos tomó la orden con la rapidez que a nosotros nos pareciera que debiera de ser, tenemos algunas opciones: podemos actuar como antes, -para algunos de nosotros esto puede ser actuar irritados ó quizás quedarnos callados-; para otros la reacción puede ser de resignación, ya que dudamos para hablar a nuestro favor. Lo que descubrimos en el sexto paso fue una nueva opción. Nos enfrentamos con un defecto de carácter, en este caso el orgullo, y nos preguntamos a nosotros mismos si estamos enteramente dispuestos a que se nos eliminase, la elección fue nuestra.

Si nuestra respuesta fue NO debimos medir las consecuencias de este nuestro defecto, no solo en los demás, sino en nosotros mismos ¿Estamos dispuestos a seguir pagando por este tipo de actividades? Comenzamos a entender que una actitud o comportamiento procedente de un defecto de carácter nunca nos lleva a la PAZ de pensamiento que estamos buscando. Sin importar lo que esas VOCES EN NUESTRA CABEZA digan.
Pero ¿qué hay de los defectos que creemos que necesitamos para sobrevivir? Avaricia, Lujuria, Ira, Gula, Envidia y Pereza, estos defectos son generalmente los subtítulos para una baja autoestima. El resentimiento parecía acolchonar nuestros límites contra la invasión. El miedo nos tenía a muchos en alerta por aquellos que quisieran lastimarnos ¿cómo podríamos algún día estar enteramente dispuestos a que estos defectos se eliminasen? La respuesta vino a nosotros que todos nuestros defectos de carácter eran, de alguna manera, productos de nuestra propia voluntad. Existían herramientas de supervivencia en nuestro pasado y a pesar de que parecían ser para nuestro bienestar, ya no eran suficientes. Queríamos vivir y no solamente sobrevivir y para ello necesitábamos un programa limpio DEJAR A DIOS QUE ELIMINASE TODOS NUESTROS DEFECTOS DE CARÁCTER.
Como en el caso anterior, en el sexto paso se sugiere que pongamos nuestra voluntad a un lado y dejemos a Dios el trabajo. A través de nuestras vidas, la mayoría de nosotros hemos sobrellevado la adversidad en nuestros términos (a nuestro modo).
Apoyándonos en nuestros defectos para atravesar situaciones dolorosas y a menudo complejas, muchos de nosotros hemos usado a nuestro Poder Superior, dirigiéndose para hacer que realice nuestro mandato: “Querido Dios, has que ella me ame”. “Oh, Dios mío, no dejes que ella me abandone”, “Señor, hazlos que me den este trabajo ahorita mismo”.
Decíamos estas oraciones tan honestamente como podíamos. El problema era nuestro acercamiento, erróneamente, cuando nos veíamos a nosotros mismos estropeados, nuestra arrogancia nos hacía pensar que nosotros solo teníamos la respuesta a los problemas de todos los demás, incluyendo los nuestros, fue este razonamiento distorsionado lo que nos dejó en tal estado de ingobernabilidad. En el sexto paso se nos ofreció una solución PONER NUESTRA RECUPERACIÓN EN MANOS DE DIOS otra vez.

Pero ¿qué hay de lo que dice que dejamos TODOS nuestros defectos a Dios? ¿Porqué no estar enteramente dispuestos a que Dios eliminase ALGUNOS de nuestros defectos? Se nos sugirió que viéramos esos defectos como una concha protectora, con la que hemos crecido, aferrarnos a ello sería como autodestruirnos, como un pájaro quedándose con un pedazo de su cascarón, o una mariposa colgándole un pedazo de su capullo. A este punto de nuestra recuperación, nuestros defectos de carácter no nos protegen para nada, eran un exceso de equipaje que nos hundía a menudo, limitándonos hasta nuestro potencial.

6 . Estuvimos enteramente dispuestos a que Dios eliminase todos estos defectos de carácter.
Este Paso nos ofrece uno de los mayores regalos espirituales del programa:

El cambio

No importa qué descubrimos acerca de nosotros mismos en los Pasos anteriores, el cambio es posible. No estamos condenados a vivir una vida envenenada por nuestra enfermedad. Un Poder Superior a nosotros mismos puede sacarnos el temor, la deshonestidad, la auto-obsesión y nuestro deseo de incurrir en hacer lo posible por enterrarnos en la mediocridad.

Los Pasos Cuarto y Quinto nos han mostrado claramente nuestros defectos y sus efectos en cada uno de los ámbitos de nuestras vidas; así como, en cada una de nuestras relaciones con la gente. Comenzamos a entender que nuestros defectos de carácter no nos han servido, de hecho fueron obstáculos para lograr experimentar en su plenitud la riqueza de la Vida.

Muchos AA seguimos creyendo que nada podrá cambiarnos. Pero por que no tomar en cuenta las siguientes interrogantes, a manera de identificar nuestra responsabilidad (irresponsabilidad) ¿Cuántas veces has preferido -de manera conciente- actuar mediante el soborno, la manipulación o la obstinación y abstenerte en tener una mejor actitud? ¿Cuántas veces has fallado con esa actitud? ¿Cuáles han sido los resultados de tu actitud? ¿Cómo te has sentido? ¿Cuánto te has recriminado? ¿Logras encontrar el consuelo? ¿Cómo se encuentra tu fé?

Seguramente, al leer estas preguntas, puedes identificar que tu autoestima se encuentra herida y tu has sido responsable –como en muchas otras ocasiones- de retorcerte con el dolor que provoca tu inmadurez ¿Es más fácil lastimarte ó lastimar, que crecer? Recuerdas la frase con la que inicia el 6° paso? ¿Te suena familiar el “Este es el Paso que separa los hombres de los niños”?

El Paso Sexto nos ofrece una solución espiritual a este dilema: “La Madurez”
Trabajando este Paso comenzamos a estar listos para que eso suceda, esto será realmente un milagro, y. La acción principal que se requiere, es cambiar nuestra actitud. El Paso Sexto nos pide que estemos dispuestos a dejar nuestros defectos de carácter. Comenzamos a estar dispuestos, a través de la oración, la meditación y hablando con otros miembros de AA.

La disposición fue la clave de nuestra cura, sin ella nuestro corazón estaba bloqueado al regalo de la transformación. Nuestro cambio se dará cuando le digamos a nuestro Poder Superior que estamos listos y dispuestos para remover todos nuestros defectos de carácter que descubrimos en el Paso Cuarto. Al crecer en este entendimiento, descubrimos que estábamos listos para que Dios nos transformara.

El Sexto Paso es necesario para el desarrollo espiritual. El comienzo de una tarea para toda la vida. Reconocer la diferencia entre esforzarse por lograr un objetivo y la perfección. Porqué tenemos que seguir esforzándonos. “Estar dispuesto” es de vital importancia. La necesidad de ponerse en acción. La demora es peligrosa. La rebeldía puede ser mortal. El punto en el cual abandonamos nuestros objetivos limitados y nos encomendamos a la voluntad para con nosotros.

Por ejemplo: si tiendes a explotar con facilidad ó a engancharte con la actitud manipuladora de “soy víctima”, ó te vuelves muy duro contigo por que existe mucha culpa en tu corazón, deberías estar dispuesto a que Dios elimine esos defectos y actitudes. Esos sentimientos y actitudes, que aunque sientas que te sirven, a la larga te hacen sentir peor.

SEXTO PASO: APRENDE A NO REGRESAR LA PELOTA (NO TE ENGANCHES)
Y ¿qué significa eso? Que aún cuando te sientas provocado por alguna persona ó situación, no respondas agresivamente impulsado por la impotencia ó permitas que te denigren a causa de tu timidez ¡Date la oportunidad de reaccionar adecuadamente! Rompe con tus patrones conductuales que han causado tu inmadurez. Al principio te será un poco difícil no caer en la trampa, pero con la practica llegarás a controlarte…será importante darte cuenta que cuando has reaccionado justificado en tus argumentos (defectos de carácter), las cosas no han salido bien, por lo que, el único que te puede detener, el único que te puede regalar la tranquilidad necesaria para enfrentar ese instante de agobio, es Dios “….enteramente dispuestos a que Dios eliminase todos estos defectos de carácter…”.

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21 comentarios en “Comentarios al 6to. Paso

  1. el 6º paso me veo obligado a seguir después de una humillación absoluta donde toda mi autosuficiencia me ha aniquilado y me a colocado en el borde del abismo entonces y solo entonces me dispongo a aceptar que DIOS me libere

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